El sector de la moda siempre ha estado estrechamente relacionado con la imagen, la capacidad de generar deseo y la creación de tendencias. Sin embargo, durante los últimos años esta relación se ha trasladado con enorme fuerza al entorno digital.
Hoy una tienda de moda ya no compite únicamente con el establecimiento situado en la calle de al lado.
Compite también con tiendas online, marketplaces, grandes cadenas, marcas que venden directamente a través de Internet y pequeños comercios capaces de construir comunidades muy activas en Instagram, TikTok o Facebook.
Por este motivo, para una franquicia o una red de tiendas de moda, disponer de una buena estrategia de marketing online y gestión de redes sociales ha dejado de ser un complemento para convertirse en una parte fundamental del negocio.
Y si hablamos de moda infantil, esta necesidad resulta todavía más evidente.
En este artículo te mostramos:
Una tienda física ya no termina en la puerta del establecimiento
Durante muchos años, la ubicación fue uno de los principales factores que determinaban el éxito de una tienda de moda.
Estar situada en una buena calle comercial podía garantizar una importante afluencia de público.
Hoy continúa siendo importante, pero el proceso de compra ha cambiado.
Antes de visitar una tienda, muchos consumidores buscan información en Google, consultan las redes sociales del establecimiento, miran fotografías de las últimas colecciones, leen opiniones o comprueban si existen promociones.
En otras palabras, la primera visita a una tienda muchas veces ya no es física, sino digital.
Por eso una franquicia de moda que no cuida su presencia online puede estar perdiendo oportunidades incluso antes de que el posible cliente haya llegado a conocerla.
El marketing digital debe formar parte del modelo de franquicia
Cuando una empresa desarrolla una red de franquicias o establecimientos asociados, existe una ventaja que debería aprovechar especialmente: la posibilidad de construir una estrategia conjunta.
Una tienda independiente puede desarrollar sus propias acciones de marketing.
Pero una red de tiendas puede hacer mucho más.
Puede crear campañas comunes, producir contenidos profesionales, compartir materiales gráficos, coordinar promociones, analizar resultados y reforzar una misma identidad de marca.
Esto permite que cada establecimiento se beneficie del trabajo realizado por toda la estructura.
La central puede proporcionar contenidos y estrategias mientras cada tienda introduce el componente local que necesita para llegar a sus propios clientes.
El resultado es una combinación muy eficaz:
una marca global con una comunicación local.
Las redes sociales son escaparates abiertos las 24 horas
Instagram, Facebook o TikTok se han convertido en grandes escaparates digitales para el sector de la moda.
Pero existe una diferencia importante respecto a un escaparate tradicional.
El escaparate físico solamente puede verlo quien pasa frente a la tienda.
Una publicación en redes sociales puede llegar a cientos o miles de personas sin importar dónde se encuentre el establecimiento.
Además, permite mostrar mucho más que producto.
Una tienda puede enseñar nuevas colecciones, combinaciones de prendas, novedades, promociones, recomendaciones, vídeos, eventos o incluso el día a día del establecimiento.
Todo ello ayuda a generar algo especialmente valioso:
familiaridad con la marca.
El consumidor comienza a reconocer el comercio, sus productos y su estilo incluso antes de realizar una compra.
Moda infantil: un sector especialmente visual
Si existe un ámbito donde las redes sociales tienen un enorme potencial es precisamente la moda infantil.
Colores, colecciones, combinaciones de prendas, calzado, complementos o cambios de temporada proporcionan continuamente material para crear contenidos atractivos.
Una tienda infantil puede mostrar:
- Nuevas colecciones.
- Conjuntos completos.
- Combinaciones de colores.
- Calzado y complementos.
- Ideas para eventos y celebraciones.
- Moda para diferentes edades.
- Novedades de temporada.
- Promociones.
- Escaparates.
- Llegadas de nuevos productos.
Todo ello convierte las redes sociales en una prolongación natural del establecimiento.
Pero existe además otra característica importante.
En moda infantil, quien utiliza el producto no suele ser quien toma la decisión de compra.
La comunicación se dirige principalmente a padres, madres y familiares.
Por eso los contenidos no deben limitarse a enseñar ropa bonita.
También tienen que transmitir confianza, utilidad, calidad, precio, comodidad y facilidad para encontrar prendas adecuadas para cada momento.
Instagram: probablemente la red más natural para una tienda de moda
Por sus características visuales, Instagram continúa siendo una herramienta especialmente adecuada para las tiendas de moda.
Una buena estrategia no debería limitarse a publicar fotografías de productos de forma aislada.
Conviene alternar diferentes tipos de contenido.
Por ejemplo:
Novedades de producto
Mostrar las últimas prendas recibidas puede generar visitas directas al establecimiento.
Ideas de conjuntos
En lugar de enseñar una sola prenda, puede resultar mucho más atractivo mostrar cómo combinar diferentes artículos.
Vídeos cortos
Los reels permiten presentar rápidamente nuevas colecciones y conseguir una difusión superior a la que normalmente obtiene una fotografía convencional.
Contenido de tienda
Mostrar escaparates, preparación de pedidos, novedades o pequeños momentos cotidianos humaniza el establecimiento.
Promociones
Las redes sociales permiten comunicar ofertas inmediatamente.
Contenido estacional
Navidad, vuelta al colegio, verano, comuniones o cambios de temporada ofrecen numerosas oportunidades de comunicación.
TikTok ha cambiado la manera de enseñar moda
TikTok ha demostrado que no siempre es necesaria una gran producción audiovisual para generar interés.
Los contenidos sencillos, directos y espontáneos pueden funcionar especialmente bien.
Para una tienda de ropa infantil existen multitud de formatos posibles:
“Cinco novedades que acaban de llegar”.
“Tres conjuntos para volver al colegio”.
“Cómo combinar esta chaqueta”.
“Últimas tallas disponibles”.
“Nueva colección primavera-verano”.
“Preparando nuestro escaparate”.
Este tipo de contenido no debe parecer necesariamente publicidad.
De hecho, suele funcionar mejor cuando transmite naturalidad.
La importancia del marketing local
Uno de los errores frecuentes en las estrategias digitales de franquicias consiste en comunicar únicamente desde la cuenta corporativa.
La marca general es importante.
Pero la tienda local también necesita desarrollar su propia presencia.
Una familia que vive en Sevilla probablemente quiera saber qué productos puede encontrar en la tienda de su ciudad, no únicamente conocer la campaña nacional de la marca.
Por eso resulta muy interesante combinar ambos niveles.
La central puede crear campañas generales y facilitar contenidos.
Mientras tanto, cada establecimiento puede trabajar publicaciones vinculadas a su localidad.
Por ejemplo:
“Nueva colección disponible en nuestra tienda de Valencia”.
“Este sábado estaremos abiertos hasta las 20:30”.
“Ya tenemos disponible la nueva colección de ceremonia”.
Esta combinación mejora considerablemente la capacidad de atraer público físico.
Google también forma parte del marketing de una tienda
Cuando hablamos de marketing digital para franquicias de moda, las redes sociales son solamente una parte de la estrategia.
Google puede ser incluso más importante.
Búsquedas como:
“tienda de ropa infantil cerca de mí”
“ropa infantil en Valencia”
“tienda moda niños Madrid”
“ropa para comunión Sevilla”
pueden tener una intención de compra muy elevada.
Por ello cada establecimiento debería cuidar especialmente su perfil de Google Business, incluyendo:
- Horarios actualizados.
- Dirección correcta.
- Teléfono.
- Fotografías.
- Página web.
- Productos o servicios.
- Reseñas.
- Respuestas a clientes.
Para una red de tiendas, una correcta gestión del SEO local puede generar un flujo constante de personas hacia los establecimientos físicos.
Las opiniones online también venden
El consumidor actual consulta opiniones constantemente.
Lo hace antes de reservar un hotel, elegir un restaurante, contratar un profesional y también antes de visitar determinados comercios.
Una franquicia debería disponer de un sistema para fomentar de manera natural que los clientes satisfechos dejen sus valoraciones.
No se trata de conseguir cientos de reseñas artificiales.
Precisamente lo contrario.
Las opiniones auténticas ayudan a transmitir confianza.
Además, responderlas demuestra que existe alguien escuchando detrás de la marca.
Una franquicia necesita coherencia visual
Una de las grandes ventajas de trabajar bajo una misma enseña comercial es disponer de una identidad reconocible.
Las redes sociales deberían aprovecharla.
Tipografías, logotipos, estilos fotográficos y determinadas estructuras visuales deberían guardar una cierta coherencia.
Pero esto no significa que todas las cuentas tengan que parecer completamente idénticas.
El establecimiento necesita mantener su personalidad local.
La mejor fórmula suele estar en encontrar un equilibrio:
coherencia de marca + cercanía local.
El contenido de calidad ayuda también al posicionamiento
El marketing de contenidos continúa teniendo un enorme valor para las empresas relacionadas con la moda.
Un blog puede utilizarse para responder preguntas que realizan los consumidores y, al mismo tiempo, mejorar la presencia de la marca en buscadores.
En moda infantil podrían desarrollarse contenidos como:
“Cómo elegir correctamente la talla de ropa infantil”.
“Tendencias de moda infantil para primavera”.
“Cómo elegir ropa para una comunión”.
“Qué prendas necesita un niño para la vuelta al colegio”.
“Cómo combinar colores en moda infantil”.
Cada artículo puede atraer nuevas visitas y posteriormente dirigirlas hacia una tienda, una colección o una determinada categoría de productos.
El caso de las redes de moda infantil
La digitalización tiene especial interés para empresas que trabajan con redes de distribuidores o establecimientos.
Un ejemplo puede encontrarse en Grupo Reprepol, compañía especializada en moda infantil que trabaja con tiendas monomarca, multimarca y modelos similares a franquicia.
Su planteamiento permite entender bien por qué el marketing digital puede convertirse en una herramienta importante para este tipo de redes.
La empresa cuenta con una red de distribuidores repartida por España y ofrece asesoramiento especializado a los establecimientos, de manera que la estrategia comercial puede combinar la fuerza de una estructura amplia con la independencia de cada tienda.
Para negocios de este tipo, coordinar marketing, contenidos y comunicación online puede aportar importantes ventajas.
La marca ayuda a generar reconocimiento.
Mientras tanto, cada punto de venta puede aprovechar esa notoriedad para desarrollar su propia comunidad local.
La gran oportunidad está en conectar la estrategia corporativa y la tienda local
Supongamos que una compañía de moda infantil lanza una nueva colección.
Desde la central se pueden producir fotografías profesionales, vídeos y materiales promocionales.
Ese contenido puede utilizarse posteriormente en:
- Página web corporativa.
- Instagram.
- Facebook.
- TikTok.
- Campañas publicitarias.
- Email marketing.
- Publicaciones de cada establecimiento.
- Publicidad local.
- Fichas de producto.
El mismo esfuerzo inicial genera así multitud de oportunidades de comunicación.
Cada tienda puede posteriormente adaptar esos materiales incluyendo sus horarios, localidad, promociones o disponibilidad.
Es mucho más eficiente que obligar a cada establecimiento a crear toda su comunicación desde cero.
Email marketing: un canal que no debería olvidarse
Aunque las redes sociales ocupen buena parte de la conversación sobre marketing digital, el correo electrónico sigue teniendo un enorme potencial para las tiendas.
Una base de datos construida correctamente permite mantener contacto directo con los clientes.
Una tienda de moda infantil podría utilizarla para comunicar:
- Nuevas temporadas.
- Rebajas.
- Promociones.
- Colecciones especiales.
- Vuelta al colegio.
- Navidad.
- Ceremonia.
- Aperturas especiales.
- Eventos.
La principal ventaja del email es que no depende completamente del algoritmo de una red social.
Existe una relación directa entre establecimiento y cliente.
Publicidad online para campañas concretas
Las plataformas publicitarias permiten además realizar acciones muy segmentadas.
Una tienda puede promocionar una nueva colección únicamente entre personas situadas en determinados kilómetros alrededor del establecimiento.
Esto resulta especialmente interesante para franquicias.
No siempre es necesario desarrollar grandes campañas nacionales.
Pequeñas inversiones locales bien segmentadas pueden ser suficientes para aumentar el conocimiento de una tienda dentro de su área de influencia.
Medir es tan importante como publicar
Uno de los grandes errores en redes sociales consiste en valorar únicamente el número de seguidores.
Tener seguidores puede ser positivo.
Pero una tienda necesita ventas.
Por eso conviene prestar atención a métricas relacionadas con objetivos reales.
Alcance.
Interacciones.
Visitas a la página web.
Solicitudes de información.
Llamadas.
Consultas por WhatsApp.
Visitas al establecimiento.
Ventas procedentes de campañas.
Una estrategia de marketing debería intentar relacionar progresivamente la actividad digital con resultados comerciales.
No todas las tiendas necesitan convertirse en creadoras de contenido
Uno de los principales retos dentro de una franquicia es conseguir que todos los establecimientos mantengan sus redes sociales activas.
Algunos responsables de tienda tendrán facilidad para crear contenidos.
Otros no.
Por eso la central debería facilitar el trabajo.
Proporcionar fotografías, vídeos, calendarios de publicaciones, textos orientativos y campañas prediseñadas puede marcar una enorme diferencia.
No se trata de convertir a cada franquiciado en especialista en marketing digital.
Se trata de proporcionarle herramientas para que pueda beneficiarse de él.
Marketing digital y moda infantil: una relación que seguirá creciendo
La compra de moda continúa teniendo una importante dimensión física.
Ver una prenda, comprobar el tejido o probar una talla siguen siendo experiencias valiosas.
Pero el descubrimiento del producto ocurre cada vez más en Internet.
Un consumidor puede conocer una colección en Instagram por la mañana y visitar la tienda esa misma tarde.
Puede descubrir un establecimiento buscando en Google.
Puede guardar un conjunto que ha visto en Facebook.
O puede acudir a una tienda después de encontrar un vídeo en TikTok.
Por eso ya no tiene demasiado sentido separar marketing online y comercio físico.
Ambos forman parte de una misma experiencia.
Las franquicias que entiendan esta conexión tendrán ventaja
Las redes de tiendas de moda poseen características ideales para aprovechar el marketing digital.
Tienen producto visual.
Tienen novedades constantes.
Tienen establecimientos físicos.
Tienen clientes locales.
Y normalmente disponen de una marca común capaz de generar contenidos y campañas para toda la red.
En sectores especialmente visuales como la moda infantil, aprovechar correctamente estas posibilidades puede marcar una diferencia considerable.
El reto ya no consiste simplemente en “estar en redes sociales”.
Consiste en utilizarlas estratégicamente.
Crear comunidad.
Generar confianza.
Llevar personas hasta las tiendas.
Convertir cada establecimiento en un punto de contacto digital.
Y lograr que la fuerza de toda la red ayude también a crecer a cada comercio individual.
Las empresas de moda que consigan integrar correctamente su página web, posicionamiento local, redes sociales, contenidos, publicidad y comunicación de tienda estarán mejor preparadas para competir en un mercado donde la decisión de compra comienza cada vez más frecuentemente delante de una pantalla.