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Hablar en público es el único camino para aumentar los ingresos de tu negocio. Y es lo más difícil, porque nunca nos enseñaron a hacerlo.

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Pericles ya lo dijo en la antigua Grecia:

“El que sabe pensar pero no sabe expresar lo que piensa está al mismo nivel que el que no sabe pensar”.

Así que imagínate cómo están las cosas en el siglo XXI, cuando la comunicación es el arma más poderosa para que nuestro negocio despegue.

😱 Todos tenemos miedo.

En 2013, cuando emprendí en Network Marketing. Comprobé la vergüenza que tenía a hablar en público aunque había trabajado 20 años como periodista. Es muy difícil hablar de uno mismo.

Te voy a contar cómo aprendí, con claves sencillas, que no sólo me sirvieron a mí, si no también a la gente que trabaja conmigo. Personas diversas: con y sin estudios, extrovertidos y reservados,  más comunicadores o menos… pero que ya lo están aplicando.

Vamos a ello.

⭐Te doy mis seis consejos para hablar en público.

1.- Conocerte: ¿Sabes hacer un Sobre Mí de un minuto  y contarlo?

2.- Asume que te vas a equivocar: Eres humano y no un robot.

3.- Empieza hablando de ti y de por qué haces lo que haces.

4.- Sé breve, divertido y no hables de memoria.

5.- Interacciona. Hablar en público es hablar con el público.

6.- Respira: más vale decir menos sin ahogarte.

1.- Conocerte y conocer a tu audiencia


hablar en público: debes conocerte

Si quieres contar quién eres, primero debes conocerte. Ese fue el primer problema que yo tuve.

Venía de un mundo de ruedas de prensa, de entrevistas, de hablar y hablar… pero siempre de otros y nunca de mí. Y hablar de los demás es mucho más sencillo que hacerlo de uno mismo.

La primera vez que tuve que hablar en público hice una clase magistral sobre Network Marketing y marketing de afiliados y aburrí a las piedras. A los cinco minutos la audiencia había desconectado: miraban teléfonos, se movían,  hablaban…

Fue desolador. Pero yo no estaba hablando al público. Me estaba hablando a mí.

Las personas quieren conocer a quién les habla, que sea real. ¿Y qué hay más real que tu propia historia?

La gente se siente primero atraída por ti y después se quedan porque tu negocio les gusta. Por eso siempre compramos el pan a la persona que nos gusta. Recuerda a Simon Sinek:

“La gente no compra lo que haces sino por qué lo haces”.

Debes poner en marcha la ‘fase de auto-conocimiento’:

  • Coge papel y boli y responde a quién eres, qué haces y por qué lo haces con un máximo de cinco frases cortas para cada una.
  • Graba un audio con lo que has escrito.
  • Después, graba un vídeo. Aunque te dé vergüenza, es sólo para ti. Grabarte es la mejor manera para aprender a hablar en público.

 

¿Quién eres? Preséntate al hablar en público

No es tu empresa ni tu web… Me refiero a quién eres de verdad. Cómo te llamas, edad, de qué mundo vienes o lo que estudias y por qué has emprendido. Tienes que empezar con pocos datos y cuando cojas soltura añades más.

Te pongo mi ejemplo, el primero que yo grabé:

🔵 “Soy Sandra, periodista reinventada en un proyecto de Network Marketing. Tengo 42 años y dos hijas. Emprendí para conciliar porque hoy en día, no existe”.

Ese pequeño discurso, de diez segundos, hace que mi público (madres y padres que también quieren emprender) se acerque a mí, conecten conmigo porque se sienten identificados.

Otro ejemplo, inventado: mujer de 50 años que emprende en diseño web tras una regulación de empleo.

🔵 “Soy Marga, informática de 50 años. Emprendí porque era imposible recolocarme en una empresa que pagara mi experiencia de más de 25 años”.

Marga atrae a empresas que priman la experiencia y sienten empatía por el emprendimiento de mayores de 50 años.

Y otro ejemplo: universitario de 25 años y community manager.

🔵  “Me llamo Andrés y me apasiona el Marketing Digital. Tengo sólo 25 años pero no me gusta trabajar para otros”.

¿Cuántos empresarios buscan un perfil como el de Andrés, freelance y con los últimos conocimientos?

¿Qué haces? ¿Por qué lo haces? Explícalo al hablar en público

Con un mensaje claro, explica en dos o tres frases lo que haces.

En mi caso sería:

🔵 “Tengo una franquicia online de una marca y enseño a otras personas a tener una franquicia virtual como la mía y a vender en redes sociales”

El caso de Marga:

🔵 “Diseño páginas webs para que personas como tú o tu empresa tengáis presencia en internet”.

Y Andrés:

🔵 “Quiero que la gente te conozca en las redes sociales”.

Ahora, piensa el tuyo. Si quieres, deja tus comentarios al final del post y te ayudamos a hacerlo.

Te recomiendo que cada apartado no supere los 10-15 segundos. Y que en los últimos, insistas en el porqué lo haces.

La práctica de un Sobre Mí de un minuto te será muy útil:

  • Aprendes a sintetizar.
  • Ejercicio de auto-conocimiento.
  • Delimitas a tu público objetivo. Aprendes qué contar.
  • Válido para redes sociales y darte a conocer.
  • Hablar a una cámara es más difícil que hacerlo delante de personas.
  • Escucharás tu voz y verás tu imagen y poco a poco te acostumbras y mejoras.

 

2.- Te vas a equivocar al hablar en público. ¡Eres humano!


hablar en público : consejos

Ha llegado el momento. Ya no hay práctica. Te enfrentas a un grupo de personas que quieren saber de ti. Y te la juegas.

Error común: querer que todo sea perfecto.
Y eso genera más tensión.

Si es la primera vez que hablas en público, imposible que todo salga bien. Aunque tengas más  experiencia, siempre falla algo. Así que el segundo consejo es : asume que te vas a equivocar.

Yo me sigo equivocando. Así que es habitual que empiece diciendo:

“Estoy muy nerviosa”, “Si os aburro, me avisáis” o “Seguro que olvido algo importante”.

Es una herramienta poderosa para cortar el hielo y empatizar con la audiencia. Recuerda que los que te escuchan quieren personas, no robots. Y eso te hace más de verdad ante ellos.

Y cuando te equivoques (porque te vas a equivocar) lo dices con naturalidad. Y si es la primera vez que hablas en público, también lo dices. ¿Qué hay de malo en eso? Equivocarse es de guapos y de guapas. Y admitirlo demuestra mucha inteligencia.

 

3.-Cuando hables en público: empieza hablando de ti


Tienes al público delante, has roto el hielo. Sólo queda hablar.

Empieza hablando de ti. El ‘Sobre Mí’ es tu referencia. Al hablar de ti y de tu historia (más sencillo que contar por qué te deben comprar)  estarás más confiado.

Después de quién eres, cuenta lo que haces y para qué. Y por último habla de tu propuesta de valor.

Si estás delante de personas que pueden convertirse en clientes, pregunta lo que buscan. Si eres tú el que empieza a preguntar, te sentirás más seguro.

Es muy importante el cierre de la presentación. Yo siempre dejo el último minuto para esto. E, insisto en lo que aporto: así atraigo de nuevo la atención del oyente.

 

4.-Siempre que hables en público, haz un discurso breve, divertido y no de memoria,


hablar en publico: discurso

La sencillez y la práctica son las claves de un buen discurso en público.

– Haz un esquema: quién, qué y para qué.

– Sólo 3 minutos en cada apartado.

– El cierre, tu propuesta de valor.

– Grábate en audio y vídeo.

– Escúchate mil veces.

Cuanto más de memoria quieras aprenderte el discurso, más nervios y más fallarás.

Estarás más pendiente de recordar que de conectar con la audiencia. Y entonces se te olvida algo, vuelves adelante, atrás, repites ideas… y esto pasa porque estás recitando y no hablando al público.

Para tu discurso ante la audiencia, haz un esquema en el que dividas los diez minutos de presentación como si estuvieras contando un cuento: presentación (quién soy), nudo (qué hago) y desenlace (para qué). Tendrías tres minutos para cada apartado y el último minuto para el cierre.

Escribe las ideas esenciales y practica mucho en casa, delante del espejo, en la ducha, conduciendo… Grábate, mírate y escucha tu voz para acostumbrarte a cómo suenas.

Es un ejercicio fantástico sobre todo para las personas más reservadas, que dicen lo de “no me gusta verme“. Al principio nadie se gusta. Pero el secreto está en escucharte a todas horas antes de hablar a la audiencia.

Sé breve. No te alargues. La atención sostenida (la que necesitamos para que nos compren) sólo se mantiene quince minutos. Así que no pases ese límite (y si son diez,  mejor).

¿Discurso divertido? No es que hagas chistes. Divertido es que seas tú, con tu gracia natural. Que no imites a nadie. Tú gustas a mucha gente.

 

5.- Improvisa e interacciona con tu audiencia al hablar en público


No tienes que hablar en público. Tienes que hablar con el público. Y para eso debes  repasar tu manera de hablar. ¿Verdad que nunca te has parado a pensar cómo hablas? Pues es lo más importante.

Tienes que saber cómo hablas en familia, con amigos… Si hablas muy alto o bajo, lo justo o te excedes, si te atropellas… Es un ejercicio fantástico y vas a encontrar respuestas a tus miedos a hablar en público.

¿Y cómo interactúo con el público? Lo único que funciona es que seas de verdad.

Si estás nervioso, lo dices. Si es la primera vez, lo dices. Si  ese día te duele la cabeza, lo dices. Si has recibido una mala noticia, lo dices. Si te equivocas, lo dices. Eres humano ¿te acuerdas?

Recuerdo una vez que dije: “Si en algún momento os aburro, me avisáis“. Y casi me dio algo cuando una persona me lo dijo.

Te cuento esto porque el público siempre tiene en la cabeza lo de “qué hay de lo mío” y es importante que respondas a esa pregunta. Si interactúas con ellos, sabrás si estás contando lo que esperan.

6.- Respira, ¡siempre!


¿Verdad que en la vida real nunca hablas sin respirar? Si no respiras, te ahogas. Y si te ahogas, te mueres. Pues lo mismo pasa al hablar en público: tu discurso pierde valor.

Si te grabas y te escuchas notarás cuándo no estás respirando.  Queremos decir todo en poco tiempo y vamos a la velocidad de la luz. Más vale decir menos y que respires.

¿Sabes? Hay trucos para respirar. Y tienes que practicarlos con el Sobre Mí de la práctica.

– Nunca hables más de cinco palabras sin coger aire.

– Al principio hazlo exagerado: inspira y expira.

– Tienes que escuchar cómo inspiras y expiras en la grabación.

– El cerebro se acostumbra ese ritmo.

– Desarrollas el hábito de respirar cada cinco palabras.

– Acabas hablando y respirando a la vez. Como en la vida.

Conclusiones


Todos tenemos miedo a hablar en público porque nunca nos han enseñado. Pero ahora es más necesario que nunca.

A diario me encuentro a personas que dicen “es que yo no hablo como tú” o “no voy a poder”… hasta que lo hacen. ¡Y parece que sí que pueden!

¿Para qué quieres hablar como yo? Lo mío vale para la gente a la que yo gusto. Pero hay muchos otros que te buscan a ti. Y no hace falta ser un experto orador.

Sólo es preciso que seas de verdad, practica y busca a alguien que te ayude desde el principio.

Coge ya el papel. Escribe el ‘Sobre Mí’ y grábate. Primero sólo audio. Luego en vídeo. Controla tiempos, máximo un minuto. Y enséñalo a gente de tu confianza.

Llevo casi 6 años hablando en público y ayudando a otros a hacerlo. Y sigo mandando los audios y los vídeos de prueba a mi familia y amigos. Es una táctica que no falla nunca.

Empieza hoy. Hablar en público es un hábito. Y te vas a sorprender de todo lo que puedes hacer (hablando).

 

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Apasionada por las personas, las conexiones y el marketing. Y el Network Marketing me ha permitido monetizarlo. Soy periodista y buscadora de estrellas. Y del talento adormecido. Porque enseño a la gente que se puede vivir de otra manera y seguir pagando facturas sin pasar diez horas en una oficina.

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