En este post voy a explicarte qué es y qué significa la Tasa de Rebote. Además, vamos a ver cómo afecta este dato al posicionamiento SEO de tu página web y cómo puedes reducirla.

Esta métrica la encontrarás en la analítica de tu web y es muy importante considerar cuáles son los valores óptimos en cualquier página web.

¿Qué es el porcentaje de rebote?


El porcentaje de rebote o la tasa de rebote mide el número de usuarios que salen de tu web sin haber hecho clic o interactuado en ningún sitio.

Es decir, si tenemos un porcentaje de rebote del 50% quiere decir que la mitad de los visitantes de nuestra web, se marchan de ella sin hacer ningún clic en ninguna parte de nuestra página web.

Comúnmente se cree que la tasa de rebote mide aquellos usuarios que salen del sitio web inmediatamente después de entrar, pasados escasos segundos. Pero no es así, esta sería la tasa de abandono.

El usuario que entra en la web y se va al instante, además de ser un rebote, también está haciendo que se reduzca el tiempo de permanencia en la página web, lo cual es más negativo aún para nuestro posicionamiento SEO. Google interpreta que a esta persona no le ha interesado nuestro contenido o nuestra página web no es usable.

En este caso, habría que analizar, si el tiempo de permanencia de nuestros usuarios siempre es bajo, a qué se debe.

Sin embargo, una tasa alta de rebote no significa que el usuario no esté satisfecho con el contenido. Simplemente, no ha querido seguir navegando por nuestra web.

Por ejemplo, una persona que entra en un artículo de tu web de 2.000 palabras, se lee el artículo completo, de hecho resuelve sus dudas y queda satisfecho con la lectura, pero se va sin hacer ningún tipo de interacción (clic en alguna sección de la web, compartir el artículo, dar me gusta, ampliar una imagen, dar play a un vídeo…). Eso considera un rebote.

Es muy importante tener estos datos en cuenta ya que afectarán al posicionamiento SEO de nuestro sitio web. ¿Cómo?

  • Un porcentaje de rebote alto,
  • una tasa de abandono alta y
  • un tiempo de permanencia en la página bajo,

afectan de manera muy negativa al SEO. Por eso, las páginas que poseen estos valores son difíciles de posicionarse en los primeros resultados de búsqueda de Google.

¿Dónde se mide la tasa de rebote?


Medir la tasa de rebote es muy sencillo. Debes acceder a tu cuenta de Google Analytics. Y una vez ahí, ve a Audiencia > Visión General. Ahí podrás ver tu porcentaje de rebote en el período de tiempo y páginas que hayas seleccionado, así como una evolución del mismo.

Recuerda que no tendrás el mismo porcentaje de rebote en una entrada del blog que en una de tus páginas de venta, es necesario que analices una a una cada página interesante de tu web.

¿Cómo interpretar la tasa de rebote en tu analítica web? ¿Cuáles son los valores óptimos?


tasa de rebote: que es

Esta es una de las preguntas que más me hacen cuando estoy analizando una web con algún cliente y la respuesta es muy relativa.

Para el posicionamiento SEO, siempre es conveniente reducirla lo máximo posible y siempre es conveniente que el tiempo de permanencia en la página sea alto. Pero no existe, como tal, un porcentaje a partir del cual se considere que una tasa de rebote es alta, y por debajo del cual, baja.

En algunas ocasiones he leído y escuchado que a partir del 50% se considera alta y por debajo del 20%, baja. Pero es algo que va a variar muchísimo dependiendo del tipo de página web.

Por ejemplo, en un blog la mayoría de los usuarios llegan a un post para leerlo y un porcentaje reducido de estos hacen clic en otro post o en cualquier otro elemento de la página. Similares a este ejemplo tenemos las enciclopedias y diccionarios online, los diseños “One Page” (páginas web que están diseñadas en una única página, que visitas toda la web haciendo scroll), etc.

Estos formatos suelen tener una tasa de rebote muy alta, incluso por encima del 90%. Y eso no significa que no les guste el contenido. A veces implica lo contrario: satisface tanto la razón por la que entraron que ya no necesitan leer otra información. Eso sí, el tiempo de permanencia tendría que ser elevado porque si no, sería una mala señal.

Además hay ciertas ocasiones, gracias a las nuevas funcionalidades de Google, (los fragmentos enriquecidos o rich snippets, por ejemplo) en las que el usuario resuelve sus dudas antes incluso de tener que llegar a hacer clic en ningún resultado de búsqueda…

Otro ejemplo contrario serían las landing page en las cuales se incita a la navegación desde el principio, páginas web muy interactivas.

Entonces, ¿cómo sé si lo estoy haciendo bien?, te preguntarás.

Debes revisar tu tasa de rebote, el tiempo de permanencia en tu web y analizar bien las circunstancias de tus usuarios, de tu sitio web. Además, es importante que revises en qué páginas existe más y menos rebote. Interprétalo todo de forma conjunta y saca tus propias conclusiones.

 

¿Cómo podemos reducir la tasa de rebote?


La principal forma de reducir la tasa de rebote es agregar más enlaces internos en tu página web, de esta forma vamos a mejorar también la usabilidad web, y con ello, por supuesto, el posicionamiento SEO de nuestro sitio.

Además de enlaces internos, también podemos añadir vídeos y galerías de imágenes para que los usuarios interactúen. Así también aumentará el tiempo de permanencia.

Ojo, también se considera tasa de rebote un clic que haya en nuestra página y que lleve al usuario a una página externa. Para evitar esto y reducir así nuestra tasa de rebote, podemos hacer que estos enlaces externos se abran en una pestaña nueva, así el usuario no se saldrá de nuestra web.

Si lo haces con código html, solo debes añadir después de la url el atributo target=”_blank”.

Si aún así sigues teniendo una tasa de rebote alta, debes pensar a qué puede deberse. Puede que no te estés expresando bien y los usuarios no entiendan lo que explicas. O que estés siendo demasiado breve o demasiado extenso y tus usuarios decidan por marcharse a otro sitio donde lo expliquen mejor. Por tanto intenta mejorar el contenido y la legibilidad.

También influyen los meta-títulos o meta-descripciones de tus páginas. Puede que un usuario haya salido de tu sitio web porque no ha encontrado el contenido que esperaba según el título y descripción que le apareció en Google. En este caso, deberías revisar qué títulos y descripciones se están mostrando para tus páginas e introducir los adecuados, ya sea con código o con Yoast SEO (si utilizas WordPress).

Por último también pueden influir las palabras clave. Al igual que ocurre con los meta-títulos y meta-descripciones, el usuario puede llegar a tu contenido porque estés posicionando unas keywords, pero luego el contenido no se corresponda con lo que el usuario esperaba encontrar.

Conclusión


Mi conclusión es que, obviamente, debes reducir al máximo la tasa de rebote, pero no debes obsesionarte. Intenta analizar por qué tienes ese valor y estudia en qué casos puedes reducirla. Porque, como te comentaba antes, no existen unos valores óptimos, depende de cómo sea tu sitio web tendrás unos valores u otros. Analiza bien el porqué e intenta optimizarlos lo máximo posible.

Piensa siempre en el usuario, piensa qué querrías tú encontrar en tu web y cómo lo querrías explicar. Google da cada vez más importancia al usuario y por tanto, debes dársela tú también.

Espero que te haya sido de utilidad el post. Si quieres comentarme cualquier cosa o tienes dudas sobre la tasa de rebote o los temas que se relacionan con ella, te leo en los comentarios.

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